Escuchar, actuar y evitar la ira (Santiago 1:19-21) : 1414

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Escuchar, actuar y evitar la ira (Santiago 1:19-21)

Comentario Bíblico / Producido por el Proyecto de la Teología del trabajo

Santiago avanza en su guía práctica hablando sobre la importancia de escuchar. Los cristianos necesitan escuchar bien tanto a las personas (Stg 1:19) como a Dios (Stg 1:22–25). “Que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira” (Stg 1:19). Escuchamos, no como una técnica para influenciar a alguien más, sino como una forma de permitir que la palabra de Dios sea “desechando toda inmundicia y todo resto de malicia” (Stg 1:21). Es interesante que Santiago señala que escuchar a otros —y no solo escuchar la Palabra de Dios— es un medio por el cual podemos quitar la malicia de nosotros mismos. No dice que las demás personas nos hablan la Palabra de Dios, sino que escuchar a otros elimina la ira y la arrogancia que no nos permiten hacer lo que dicen las Escrituras. “La ira del hombre no obra la justicia de Dios… recibid con humildad la Palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas” (Stg 1:20–21). Cuando nos dicen cosas que no nos agradan —palabras de desacuerdo, crítica o rechazo— es fácil responder con ira, especialmente en situaciones de bastante presión en el trabajo. Pero hacerlo generalmente empeora nuestra situación y siempre desacredita nuestro testimonio como siervos de Cristo. Es mucho mejor confiar en que Dios defiende nuestra posición, en vez de defendernos a nosotros mismos por medio de palabras airadas y precipitadas.

Este consejo aplica para toda clase de trabajo. La literatura de negocios establece la importancia de escuchar como una habilidad fundamental del liderazgo.[1] Las empresas deben escuchar cuidadosamente a sus clientes, empleados, inversionistas, comunidades y otras partes interesadas. Las organizaciones deben escuchar a las personas para saber cuáles son las verdaderas necesidades que se deben suplir. Esto nos recuerda que el lugar de trabajo puede ser un suelo fértil para el trabajo de Dios, así como lo fue el Imperio romano, a pesar de la adversidad y la persecución.

Para dar un ejemplo, el primer resultado en el sitio web de publicaciones de la Escuela de negocios de Harvard , www.harvardbusiness.org en Sep 18, 2009, bajo el tema “Habilidades interpersonales”, es “Escuchar a los demás”.