El trabajo dentro de una vida balanceada (Jeremías 17) : 615

|

El trabajo dentro de una vida balanceada (Jeremías 17)

Comentario Bíblico / Producido por el Proyecto de la Teología del trabajo

Jeremías también le prestó atención al ciclo de trabajo y descanso. Como siempre, el profeta comenzó con la revelación anterior de Dios mismo; en este caso, sobre el descanso del Sabbath:

Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho. (Gn 2:2)

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios. (Éx 20:8–10)

Sin embargo, Jeremías se encontró con un pueblo que se rehusaba a honrar el Sabbath:

“Así dice el Señor: ‘Guardaos, por vuestra vida, de llevar carga en día de reposo, y de meterla por las puertas de Jerusalén. ‘Tampoco saquéis carga de vuestras casas en día de reposo, ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres. ‘Sin embargo, ellos no escucharon ni inclinaron sus oídos, sino que endurecieron su cerviz para no oír ni recibir corrección. (Jer 17:21–23)

Anteriormente, en el mismo capítulo 17, Dios habló por medio de Jeremías diciendo:

“Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del Señor aparta su corazón. Será como arbusto en el yermo y no verá el bien cuando venga; habitará en pedregales en el desierto, tierra salada y sin habitantes. Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto”. (Jer 17:5–8)

Básicamente, Jeremías estaba repitiendo su idea acerca de la fe en la provisión de Dios, la cual discutimos en los capítulos 8 al 16, con el Sabbath como un ejemplo concreto. Al depender de nosotros mismos en vez de ser fieles a Dios, creemos que no podemos dedicarle tiempo al descanso. Hay demasiado trabajo por hacer si queremos ser exitosos en nuestra carrera, en nuestro hogar y en nuestros pasatiempos, así que ignoramos el Sabbath para hacerlo. Pero de acuerdo con Jeremías, si confiamos en nosotros mismos y hacemos de “la carne” nuestra fortaleza, esto nos llevará al “desierto”, al presionarnos sin cesar las 24 horas del día 7 días a la semana para alcanzar el éxito. No “verá el bien cuando venga”. En cambio, el que confía en el Señor, “no cesará de dar fruto”. Al final es contraproducente ignorar que necesitamos un equilibrio entre el trabajo y el descanso.